Quirónsalud Infanta Luisa alerta sobre el dolor articular en la mujer

La reumatóloga Lola F. F. Bursón advierte de que muchos síntomas “normales” pueden esconder enfermedades reumáticas

hospital quirónsalud

Redacción. El Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla advierte sobre el impacto de los cambios hormonalesen las articulaciones de la mujer. Ovulación, menstruación, embarazo, posparto, perimenopausia y menopausia modifican músculos, ligamentos y huesos y pueden desencadenar dolor articular persistente.

La reumatóloga Lola F. F. Bursón recuerda que muchos síntomas se consideran “normales”. Sin embargo, a menudo son la primera señal de una alteración musculoesquelética. También pueden agravar enfermedades reumáticas ya diagnosticadas.


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Según explica la especialista, durante estas etapas es frecuente notar dolor articular o muscular, rigidez prolongada al despertar, hinchazón o sensación de inestabilidad. Además, aparecen con frecuencia cansancio, insomnio e irritabilidad. Cuando estos síntomas interfieren con la vida diaria o limitan la actividad física, conviene pedir ayuda.

La doctora insiste en que no se deben normalizar estas molestias. Si el dolor persiste, si existe inflamación o si la rigidez matutina supera la media hora, resulta recomendable una valoración reumatológica. También cuando una enfermedad reumática estable empeora o surge una debilidad intensa que dificulta la movilidad.

Cada etapa hormonal influye de manera distinta. Durante la vida fértil, la ovulación puede aumentar el riesgo de lesiones en ligamentos, tendones y articulaciones. El síndrome premenstrual y la menstruación reducen la coordinación y aumentan la percepción del dolor. Además, los estrógenos pueden destapar enfermedades autoinmunes como el lupus.

En trastornos mantenidos, como la amenorrea o el síndrome de ovario poliquístico, el riesgo de lesión resulta mayor. En el embarazo y la lactancia son más frecuentes el lumbago, la ciática y diversas tendinitis. La caída de estrógenos y la producción de leche favorecen una pérdida de masa ósea, que puede recuperarse después con ejercicio físicoadecuado.

Durante el parto y el posparto aumentan también las complicaciones en mujeres con síndrome antifosfolípido u otras enfermedades autoinmunes. En la perimenopausia y la menopausia la reducción de estrógenos incrementa el riesgo de artrosis, acelera la osteoporosis y puede agravar la artritis reumatoide.

La doctora Bursón estima que el dolor articular afecta a alrededor del 70 % de las mujeres en esta etapa. La artrosis posmenopáusica puede aparecer hasta en un 31 %. Esta mayor frecuencia se relaciona con factores biológicos que predisponen a determinadas enfermedades reumáticas.

Para paliar estos efectos, la especialista recomienda ejercicio físico regular. Aconseja un entrenamiento que incluya trabajo de fuerza, impacto moderado a alto, ejercicios de equilibrio y actividad aeróbica. Además, una alimentación tipo dieta mediterránea ayuda a reducir la inflamación sistémica y mejora los síntomas articulares y autoinmunes.

Asimismo, los suplementos, la medicación reumatológica y, en su caso, la terapia hormonal sustitutiva, siempre pautados de forma individualizada, contribuyen a disminuir estos efectos adversos.

Con todo ello, el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa reafirma su compromiso con la salud de la mujer. Recuerda la importancia de no normalizar el dolor articular y de consultar ante cualquier síntoma persistente. Una identificación temprana de los efectos de los cambios hormonales permite prevenir lesiones, controlar la evolución de las enfermedades reumáticas y mejorar la calidad de vida en todas las etapas vitales.

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