Redacción. El proyecto interuniversitario Raíces de resiliencia: Saberes Rurales para un Futuro Sostenible (RESINA) ha comenzado oficialmente sus actividades. Se centra en la innovación social desde el medio rural español. Investigadores de las universidades Jaume I, Pública de Navarra y Cádiz lideran la iniciativa. Su objetivo es cambiar la narrativa sobre el campo, destacando su valor como laboratorio de soluciones frente a la despoblación, la fragmentación social y la emergencia ecológica.
Financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, RESINA busca identificar y documentar prácticas sostenibles que surgen de la cooperación vecinal, la agroecología, la economía social, el cuidado mutuo y la gestión comunitaria de recursos. Todas las experiencias serán validadas académicamente y transferidas para que otros territorios del Estado español puedan aplicarlas.
El proyecto se implementará en nueve municipios piloto de ruralidad extrema: Viver, La Jana y La Mata en Castellón; Benaocaz, Grazalema y Zahara de la Sierra en Cádiz; y Aoiz, Auñamendi y Roncal-Salazar en Navarra. La metodología combina Investigación-Acción Participativa (IAP) y Ciencia Ciudadana, involucrando desde el inicio a las comunidades locales. Esto fortalece la apropiación social del conocimiento.
Uno de los principales resultados será la sistematización de más de 40 buenas prácticas. Estas se integrarán en un Kit Metodológico Abierto bajo licencia Creative Commons. El kit ofrecerá guías y herramientas de diagnóstico para que cualquier territorio pueda replicar modelos de vida resilientes. Así se promueve la transformación social y el cuidado del entorno natural.
RESINA pone en valor el conocimiento cotidiano del medio rural. El proyecto busca reforzar el papel del campo como espacio estratégico para el desarrollo sostenible. Se alinea con los Retos de País de la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030, apoyando la cohesión social, las economías locales y la gestión responsable de los recursos naturales.
De esta manera, el proyecto establece bases sólidas para un futuro más sostenible y resiliente. Además, fomenta la participación ciudadana y el aprendizaje colectivo, consolidando al medio rural como motor de innovación social y sostenibilidad.

