CBN. Los pacientes con enfermedad renal crónica del Campo de Gibraltar pudieron continuar sus terapias domiciliarias pese a los graves temporales que afectaron a la comarca. Las lluvias dejaron municipios incomunicados y provocaron cortes de carreteras.
Gracias a la diálisis peritoneal y a la hemodiálisis domiciliaria, los tratamientos no se interrumpieron. Se evitó así un riesgo añadido para personas que necesitan terapias continuas y periódicas.
Estas técnicas están indicadas y supervisadas por la Unidad de Nefrología del Hospital Universitario Punta de Europa. El centro pertenece al Servicio Andaluz de Salud y atiende a pacientes de las áreas Campo de Gibraltar Este y Oeste.
Más autonomía y mayor resiliencia
Las intensas lluvias generaron problemas de movilidad y comunicación. En condiciones normales, muchos pacientes deben recorrer más de una hora para acudir a su hospital de referencia.
Durante episodios extremos, esos desplazamientos pueden convertirse en un peligro añadido. La diálisis domiciliaria elimina esa dependencia del transporte.
El tratamiento en casa aporta seguridad. También ofrece mayor flexibilidad horaria y facilita mantener una vida laboral o académica activa. La experiencia ha puesto de relieve la necesidad de impulsar alternativas terapéuticas que fortalezcan la resiliencia del sistema sanitario.
Protocolo para pacientes electrodependientes
En algunos domicilios se produjeron cortes de suministro eléctrico. Para estos casos se activó un protocolo específico para pacientes electrodependientes.
El procedimiento contempla coordinación con compañías suministradoras y servicios de emergencia. El objetivo es priorizar el restablecimiento del suministro y garantizar alternativas temporales. Todo ello se realiza con el respaldo del equipo sanitario del Área de Gestión Sanitaria Campo de Gibraltar Oeste.
Telemonitorización en tiempo real
La diálisis peritoneal incorpora sistemas de telemonitorización. Los profesionales pueden supervisar parámetros en tiempo real y detectar incidencias. Este seguimiento permite ajustar la terapia sin necesidad de que el paciente acuda al hospital. Se refuerza así la seguridad clínica y la continuidad asistencial.
Las ventajas organizativas se suman a los beneficios médicos de estas técnicas. Ante el aumento de fenómenos meteorológicos extremos, garantizar tratamientos sin desplazamientos se convierte en una prioridad. Una lección clara: la innovación sanitaria salva barreras, incluso cuando el temporal lo complica todo.

