Redacción. La obesidad exige una mirada completa, y la cirugía de obesidad es una opción clave en casos seleccionados. Con motivo del Día Mundial de la Obesidad, el especialista Isaías Alarcón del Agua, del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, insiste en que perder peso no va solo de estética. También significa reducir impacto en salud cardiovascular, endocrina y osteoarticular. Además, influye en fertilidad y en calidad de vida.
Los datos recientes muestran un reto claro en Andalucía. La prevalencia de obesidad en adultos andaluces ronda el 16,7%. Esta cifra supera la media nacional, situada en torno al 15,2%. En paralelo, crece el riesgo de enfermedades crónicas. Entre ellas, diabetes tipo 2, hipertensión y patologías cardiovasculares. Por eso, los profesionales piden actuar antes y con más constancia.
La radiografía de hábitos también aporta claves para mejorar. Solo una parte de la población adulta cumple criterios de dieta mediterránea. Además, el entrenamiento físico varias veces por semana sigue siendo bajo. Esta combinación dificulta el control del peso a largo plazo. Y refuerza la importancia de educar en rutinas sostenibles.
En Sevilla, el escenario también invita a reaccionar. Distintos análisis apuntan a que más de la mitad de los adultos presenta exceso de peso. En concreto, una parte vive con sobrepeso y otra con obesidad. El doctor Alarcón del Agua advierte que el futuro no será mejor si no se cambian hábitos desde edades tempranas. De hecho, la infancia y la adolescencia preocupan. Una proporción relevante de menores ya presenta exceso de peso. Por tanto, la prevención temprana resulta decisiva.
Ante grandes obesidades, el especialista destaca que la cirugía de obesidad ha mostrado alta efectividad a largo plazo frente a otras opciones. Eso sí, siempre requiere evaluación y criterio clínico. Una vez tomada la decisión, existen varias técnicas seguras. El equipo puede diseñar la intervención “a medida” según edad, IMC y enfermedades asociadas. También se valora diabetes o reflujo, entre otros factores.
El abordaje, subraya, debe ser multidisciplinar. Participan internista, endocrino, nutricionista, psicólogo y cirujano bariátrico. Además, el paciente forma parte del consenso final. El objetivo no es solo perder peso. También es mantenerlo y ganar salud real. En definitiva, hablar de obesidad es hablar de prevención, acompañamiento y soluciones eficaces, con foco en bienestar.

