Redacción. Vacaciones en Paz vuelve a reunir en Chiclana a niños saharauis acogidos por familias del municipio durante el verano. Este año, 32 menores participan en la iniciativa impulsada desde 1998 por la Asociación Sadicum.
La primera teniente de alcalde, Ana González, el delegado municipal de Infancia, Francis Salado, y la delegada municipal de Cooperación Internacional, Susana Rivas, han recibido a los menores en el Salón de Plenos del Ayuntamiento.
Buena parte de los niños y niñas acudieron acompañados por las familias chiclaneras con las que convivirán hasta finales de agosto. El acto sirvió para reconocer la implicación de las entidades y hogares que hacen posible el programa.
Ana González agradeció el esfuerzo de Sadicum y de las familias acogedoras. Además, deseó que los menores puedan disfrutar de unos días maravillosos en la ciudad.
La responsable de Sadicum Chiclana, Chari Sánchez, también agradeció la colaboración del Ayuntamiento. Según explicó, el apoyo municipal resulta fundamental para sostener este proyecto y otras iniciativas de cooperación.
Sánchez recordó que durante muchos años pudo desarrollarse el programa Vacaciones en Paz con normalidad. Sin embargo, tras la pandemia y la crisis, la recaudación de fondos se volvió más complicada.
Por ello, destacó la importancia de la ayuda de Servicios Sociales para subvencionar gran parte del proyecto. Esta colaboración se suma al apoyo del Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules.
La responsable de Sadicum subrayó que el proyecto dura dos meses, pero requiere trabajo durante todo el año. La búsqueda de familias de acogida y la organización de la estancia exigen una labor constante.
Además, la asociación ha presentado otros proyectos a las subvenciones de Cooperación Internacional. Entre ellos figura la instalación de aseos para personas con movilidad reducida en los campamentos de Tinduf.
El presidente de la Federación Provincial de Cádiz de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, Antonio García, destacó la emoción de ver el Salón de Plenos lleno de niños y niñas saharauis.
García señaló que la provincia de Cádiz es la que más menores acoge en Andalucía, con un total de 150 niños. También puso en valor la solidaridad de los gaditanos y gaditanas.
Asimismo, agradeció el trabajo de las asociaciones de la provincia. Estas entidades mantienen el contacto directo con las familias, los ayuntamientos y los propios menores.
El programa permite que los niños saharauis pasen el verano junto a familias de acogida. Durante su estancia, pueden disfrutar del clima, las playas y las actividades de Chiclana.
La iniciativa también les permite alejarse de las temperaturas extremas de sus lugares de origen. En los campamentos saharauis, el calor puede superar los 50 grados durante los meses estivales.
Además, el programa representa un reconocimiento al esfuerzo diario que estos menores realizan en las escuelas durante el curso. Su estancia en España combina descanso, convivencia, atención sanitaria y aprendizaje.
Sadicum coordina la llegada de los menores y garantiza que reciban chequeo médico y atención adecuada. Esta cobertura resulta especialmente importante porque muchas necesidades sanitarias no pueden atenderse en los campamentos.
Durante su estancia, los niños también tendrán la oportunidad de practicar español. Esta lengua mantiene una fuerte presencia en la cultura saharaui y forma parte de su vínculo histórico.
Los menores participarán en actividades lúdicas, culturales y deportivas junto a la población infantil chiclanera. Finalmente, Vacaciones en Paz refuerza en Chiclana una red de solidaridad que une cooperación, acogida y compromiso social.

